LA BLUES MACHINE

“El arte necesita de los desafíos”

Pedro, Santiago, Horacio y una charla llena de sentimientos con 4MROCK. Ejes de la banda que lleva el blues a distintos rincones del país y que sigue llenando hojas de su agenda para lo que resta del año. “No estamos persiguiendo un sueño, lo estamos viviendo”, confesaron.

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Por: Maxi Ibañez

Foto: Mara Sosti

 Un músico que no se mueve, que no gira, está frito”.

No es una frase más, tampoco al voleo. Pedro hace énfasis en esa declaración para explicar por qué La Blues Machine continúa llenando hojas de su agenda para los meses que siguen, hasta soñando con ir más allá de las fronteras argentinas en 2018. Santiago lo mira fijo, serio y asiste con la cabeza. Se palpa una gran comunión entre ellos, como si uno completara al otro. Horacio, en el medio, no habla mucho, pero cada vez que toma la palabra acapara toda la atención. El resto hace silencio. Dice poco, pero con sentimiento.

Ese es otro punto importante en la vida del grupo blusero que se completa con Damián: la pasión por lo que hacen. No hace muchos años que La Blues Machine está en la ruta, pero son tantas las ganas que invaden los cuerpos de sus integrantes que parecen muchos más. Con un disco editado y otro en camino, Pedro, Santiago y Horacio se plantan ante 4ROCK con la premisa de ensayar, tocar, viajar, grabar canciones y seguir viajando.

Nos dimos cuenta que tenemos un sueño en común y que lo podemos llevar a cabo a gran escala, girando por distintas ciudades del interior. No sé si es la mejor forma de hacerse conocido, sino, la forma en que se hacen las cosas”, afirma Pedro Gustavo Peña – voz y guitarra.

“Este sueño comenzó hace tres años. Cuando nos juntamos, empezamos a salir de gira muy rápido”, agrega Santiago Masarone – batería. “No somos unos pibes que estamos arrancando, no podíamos dejar pasar más tiempo. Este es nuestro oficio, es lo que amamos”, desliza.

“Nosotros no queremos ser conocidos,

sino que lo sean nuestras canciones”.

(Santiago).

Nota Blues Machine 2

LA MÁQUINA DEL BLUES

Tal cual reza el subtítulo, así se llama el primer disco editado por Pedro y compañía.Un trabajo que – según cuentan – es el resultado de un viaje lleno de historias a Lartigau (partido de Coronel Pringles). “Una vuelta fuimos a tocar a un festival de blues, cerca de la provincia de La Pampa, en el que hallamos un mundo que no esperábamos. Un pueblito de seis habitantes, increíble. Fuimos por el placer de compartir la música y nos encontramos con 500 personas esperándonos…”, comenzó Santiago.

Al regreso – continuó –, después de tanto impacto, acostumbrados a laburar en el anonimato, hizo que Pedro se pusiera a escribir las canciones que después fueron al disco”.

-Pedro: Siempre hemos buscado esa canción que quede en el inconsciente de la gente. Empezamos a nutrirnos de historias, porque el blues son básicamente historias comunes, que le pasan a la gente o metáforas.

-¿Ya apareció esa canción que estaban buscando?

-Pedro: Hace poco estuve hablando con Gustavo Villegas – tecladista de Memphis La Blusera –, que compuso “Moscato, pizza y fainá”, y le hice la misma pregunta. Cuando hizo ese tema, tuvo dos objetivos: en principio, trabajar tanto sobre la canción hasta agotar los recursos y quedar conforme. Después, pensar en la gente. Eso me pareció loable.

-Santiago: Nosotros no queremos hacer música para músicos. Queremos que nuestras canciones sean disfrutadas por el público.

-Horacio: Yo disfruto las canciones, de la música y la letra. Porque son cosas que nosotros vivimos. Cuando Pedro canta, yo le voy prestando atención a la letra y me voy acordando de esa historia que lo motivó a escribirla.

-Santiago: Hace poco nos dijeron que estábamos grandes para perseguir un sueño y la verdad es que no lo estamos persiguiendo, lo estamos viviendo.

-Pedro: Lo que hacemos es como volver al origen. El juglar tenía la función de llevar de pueblo en pueblo las historias de los distintos lugares porque era la única forma de comunicación. Por eso sentimos que un músico que no se mueve, que no gira, está frito. Ahora que llevamos las historias de Lartigau de lugar en lugar, la gente presta atención y disfruta mucho. Y ellos saben que de ese mismo lugar, puede surgir alguna canción.

-En estos minutos que llevamos hablando se palpa la misma fuerza que un par de pibes que recién están empezando. Ustedes ya tienen sus años, ¿lo viven así?

-Santiago: Todos vivimos de la música. No nos la creemos, por eso trabajamos todos los días.

Pedro: La música es un oficio. Ensayamos, nos perfeccionamos y hasta hacemos radio (NdeR: “El Cuervo Blanco” se emite de lunes a viernes, de 0 a 2, por Mega 90.1), pero siempre relacionado a la música, al blues. No nos relajamos ni un segundo.

-Santiago: Para nosotros es especial lo que dice Pedro. Cuando me preguntan de qué laburo, les digo que soy músico. Los tres laburamos en la radio, a veces queremos separarlo pero no podemos. El secreto es laburar: si te lo tomás como un trabajo, genial. Ahora, si querés editar un disco y al otro día estar tocando en el Luna Park y… no sé. Por ahí la pegás, pero el tema es intentarlo, transitar el proceso.

Nosotros no buscamos ser los número uno, buscamos ser esto que somos”, confiesa Pedro y sigue: “Ser músico no es un oficio fácil, siempre tenés que estar perfeccionándote. El músico siempre espera que otro lo salve, que venga un productor mágico y te ponga en el estrellato, pero no es así”.

-Santiago: Nosotros no queremos ser conocidos, sino que lo sean nuestras canciones. Es la manera de que nuestro laburo sirva, de que uno pueda sentirse útil. Si el artista canta canciones que no tienen impacto, se siente inútil.

Pedro: Hemos tocado en muchos lugares donde no conocían mi nombre, pero sí la letra de las canciones. Eso es lo importante. Las canciones, cuando llegan a la gente, dejan de ser propias y cada uno las interpreta como quiere.

“Cuando Pedro canta, me voy acordando

de esa historia que lo motivó a escribirla”.

(Horacio).

Nota Blues Machine 1

DETRÁS DE “LA COPA DEL ÁNGEL”

Así como el primer disco salió de historias de un viaje, la temática del segundo trabajo de estudio – que llevará el nombre de “La Copa del Ángel” – tiene otro origen completamente diferente. “Si vas a contar, contá todo, no lo que te conviene”, le dice Santiago a Pedro entre risas.

-Pedro: Como soy un músico que siempre estoy laburando con el instrumento, siempre surgen melodías que grabo y luego desarrollo. Pero llegó un momento que me encontré con muchas cosas listas y me faltaba la letra. Hasta que un día, lamentablemente, falleció el papá de Santiago y con Horacio nos atrincheramos con él para hacerle el aguante. Fue ahí que nos mostró escritos de hace 20 años, cuando era un pibe. Y yo sé lo que es escribir algo y sentir que esa letra es única. Cuando las empecé a leer comencé a ver la película completa. Al par de días fuimos a registrar 15 canciones nuevas.

El disco, que pretenden lanzar antes que termine diciembre, cuenta con la producción de Gustavo Villegas, tecladista de Memphis La Blusera. “Cuando surgió la idea de trabajar con un productor, pensé: ‘Si siempre pude solo, por qué traer a alguien más’. Por suerte mis compañeros me convencieron, cedí y cambió todo. El productor tiene otra visión, en este caso Gustavo… mejoró cada canción”, confesó Pedro.

“Cuando terminamos de laburar con Gustavo, me di cuenta que el arte necesita de los desafíos. Y si sobrevive a los desafíos, merece establecerse en el común de la gente”, agregó.

“El blues siempre estuvo en Mar del

Plata y ahora está resurgiendo”.

(Pedro).

EL BLUES Y LA POPULARIDAD

En junio, La Blues Machine se presentará en las provincias de Buenos Aires (Saliqueló) y La Pampa. También tendrá dos fechas en Capital Federal. “Para más adelante tenemos pensado hacer una gira por el Sur y, si todo sale como creemos, en 2018 nos iremos para Bolivia y Paraguay”, informaron.

-¿Mar del Plata es una ciudad blusera?

-Santiago: Va camino a serla.

-Pedro: El blues siempre estuvo en Mar del Plata y ahora está resurgiendo. Hace dos o tres años empezaron a pasar cosas muy lindas. Las generaciones nuevas están encontrando espacios donde se pueden acercar al blues y algunos se hacen eco. el blues identifica a las personas, no es una moda. Acá hay esencia.

-Santiago: El blues tiene que ser popular, porque tiene historias simples, que nos pasan a todos. No se compone desde un lugar de elite.

Integrantes

  • Pedro Gustavo Peña – guitarra y voz
  • Santiago Masarone – batería
  • Horacio Fraga – saxo
  • Damián Miranda – bajo

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