COBERTURA

La Renga en Huracán: el rugido de la bestia rock

Diez años tuvieron que pasar para que Chizzo y compañía regresen a Capital Federal. Dos horas y media de show y 30 canciones al palo fueron los argumentos suficientes para dejar en claro el poder de un grupo que, con el paso de los años, agiganta más su figura.

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Por: Maxi Ibáñez (enviado especial)

Fotos: Leo Italiano – prensa La Renga.

Sábado 4 y domingo 5 de diciembre de 1999. La Renga desembarcó por primera vez en el Estadio Tomás A. Duco de Huracán luego de la prohibición en cancha de Platense. Con el respaldo del famoso disco de la estrella y un marcado ascenso en términos de convocatoria, Chizzo, Tete, Tanque, Manu -y por aquel entonces también Chiflo-, lograron hacerle frente a una lluvia torrencial que no pudo empañar una de las fechas y cierran un año por demás venturoso. Con cuatro trabajos de estudio bajo el brazo, nada parecía detener ese viento que todo empuja desde el nacimiento de la bestia.

Sábado 19 de mayo de 2001. La banda de Mataderos regresa a Parque Patricios para grabar Insoportablemente Vivo, el segundo disco en vivo (éste, en formato doble). Un show brillante desde todo punto de vista, por donde también pasaron dos invitados de lujo como Ricardo Mollo y Pappo, quienes decoraron un recital que incluyó temas de todas las épocas, haciendo foco en “La esquina del infinito” (2000). Los meses siguientes servirían para presentar, en algunos cines de Capital Federal, la película que luego se transformaría en DVD. Un hito en la historia del grupo.

Sábado 4 de diciembre de 2004. Con una puesta en escena única por ese entonces para los escenarios argentinos, La Renga grabó “En el ojo del Huracán”. Con el escenario en el medio del campo de juego y gente en todos sus rincones, el grupo se despachó con una catarata de clásicos. También estuvo el “Carpo” para una brillante versión de “Hey hey, my my”, aportando varios solos de guitarra magistrales con su Gibson Firebird. El show pasaría a ser uno de los eventos más convocantes en la historia de la banda y uno de los más ingeniosos.

Sábado 29 de julio de 2017. Tuvieron que pasar diez años para que La Renga vuelva a tocar en CABA. Con fundamentos de sobra, Chizzo y compañía volvieron a dejar en claro que siguen manteniendo la llama del rock. Dos horas y media de show, 30 canciones al palo y un clima de éxtasis de principio a fin, sin un solo incidente (salvo algunos inadaptados que no entendieron el mensaje y se subieron al alambrado) y un efectivo control en cada punto de acceso. La conciencia le ganó a los temores instalados y la furia de la bestia rock arrasó en la primera de las cuatro fechas programadas en el Ducó. ¿Alguna duda?

“…el mundo tan hostil nos lleva decapacitados,

que sentirme a tu lado me hará mucho mejor…”.

La Renga

Sin dudas, para La Renga, Huracán en su casa. No solo por estar en la ciudad que los vio nacer, sino también por la calidad y cantidad de shows enumerados en esta nota. No existe una relación tan nostálgica y fervorosa como la que mantienen ambos en la escena rock del país.

Un estadio con una acústica perfecta (dicho hasta por el sonidista de la banda) y una visual que no envidia nada. Un poco más arriba, un poco más abajo, en la platea, en la popular o en el mismísimo campo. Cada detalle de la puesta en escena tampoco pasa inadvertido. Como el sábado, con cuatro pantallas (dos a cada lado del escenario que ocupó – teniendo en cuenta las pasarelas por donde Tete no paró de correr ni saltar – el largo de la cancha) y una escenografía al estilo rengo: telones y un monstruo gigante a espaldas de Tanque, que recién fue inflado en los bises.

Frente al escenario, una marea de casi 40 mil rengos que se hicieron escuchar en todo momento. Desde las inmediaciones a la cancha, hasta dentro de ella y una vez iniciado el show. Un público tan fiel como respetuoso, que aplaudió y escuchó a las bandas elegidas (Veteranos del Pánico La Carga) para precalentar la fecha. Que hasta abucheó al par de inadaptados que hacían oídos sordos al pedido de Chizzo de bajarse del alambrado.

“…y la demencia que desata la tormenta

entre orgías de contaminación

no quiero ser uno más del Circo Romano…”.

La Renga los 4

Todo esto bien vale para adentrarse en los casi 150 minutos que duró el show. Desde Corazón fugitivo – la canción elegida, una vez más, para dar inicio – hasta Hablando de la libertad, el himno que le pone punto final a cada recital hace casi 20 años. Un espectáculo sin fisuras, con varios puntos altos y un sonido que a partir del primer segundo fue ensordecer. En 30 temas, La Renga volvió a mostrarse plena y vigente.

Al trío (que se transforma en cuarteto cuando Manu aporta lo suyo con su armónica o saxo) se lo vio muy enchufado/aplomado en todo momento. Chizzo domó a las fieras desde los riffs que salieron de su nueva guitarra (producto del luthier bahiense Marcelo Bray, Ibanez Iceman simil) y el rugido de su voz. Tete corrió de un lado a otro, saltó y hasta se sumó en algunos coros y la dedicatoria de Ser Yo para su hijo Lihuel Iglesias.

Tanque aportó su cuota de potencia y fuerza desde su batería doble bombo. Mientras que Manu agregó destellos de luz en la sesión de vientos que fue acompañada, en algunas canciones, por “Las cucarachas de bronce” (Marcelo Garófalo, Leandro Loss y Cristian Díaz).

Mi Buenos Aires querido”, bramó Gustavo Nápoli apenas transcurrido las dos primeras canciones y como anticipo de Disfrazado de amigo, una pieza que hace rato no sonaba en los banquetes rengos. “Por fin, después de tantas idas y venidas acá estamos. Les queremos agradecer a todos los que nos estuvieron apoyando y haciendo el aguante, ya sea periodistas, artistas, familiares, amigos y por supuesto a todos ustedes. Muchísimas gracias de verdad”, agregó.

Inmediatamente sonó A tu lado y al instante, A la carga mi rocanrol, que se erigió como uno de los primeros clásicos en tomar protagonismo. La participación de “Las cucarachas de bronce” en Circo Romano (del disco A dónde me lleva la vida) también valió para sacar a flote el costado instrumental de la banda. Con las luces apuntando a los hombres de los vientos y la manada de fieles agitando a mansalva, subió considerablemente la temperatura de una noche cien por ciento rockera.

“…el solo hecho de encontrarte

para mí, le da sentido a mi vida…”.

La Renga 5

Nacho Smilari (exviolero de Vox Dei, La Barra de Chocolate y Cuero) fue el único invitado de la noche. No solo participó de Poder, con la que grabó en el disco Algún Rayo (2010) sino también en Panic Show. Con La balada del diablo y la muerte, el estadio quedó iluminado completamente con las luces de los celulares y por momentos, el coro del público tronó al unísono. En Oscuro DiamanteChizzo evidenció su notable condición frontman y ensayó un solo de guitarra que dejó a más de uno con las manos rojas de tanto aplaudir. Estalla regaló uno de los pogos más metaleros de la noche y Bien Alto, hizo mover los cimientos del Tomás A. Ducó desde el solo de armónica hasta el final.

No hubo canción para el descanso y el final se acercó con La razón que te demora El final es en donde partí. Para quien nunca presenció un show de La Renga, la recomendación es que busquen en Youtube cualquiera de estos dos temas en vivo y saquen sus propias conclusiones. Más de uno querrá entrar en las próximas tres fechas en Huracán (miércoles 2 de agosto, sábado 5 y miércoles 9). Denlo por hecho.

“…morir queriendo ser libre,

encontrar mi lado salvaje…”

La Renga 6

En los bises, La Renga sorprendió con Ser Yo (dedicado al ahijado de Chizzo e hijo de Tete). “No queda nada por decir, hablamos con las canciones”, exclamó Nápoli antes de darle paso a Reite, del disco homónimo o de la estrella. Para El viento que todo empuja solo hubo que dejarse llevar por el único costado reggae de la banda y la fuerza de su estribillo que estalla tímpanos. Hablando de la libertad fue el cierre perfecto: con las luces del estadio prendidas y alumbrando a la marea de gente que elevaba sus brazos, el corazón lleno de felicidad y las gargantas prendidas fuego.

Después de una larga espera para volver a tocar en Capital Federal, con imposibilidades concretas de presentarse en San Pedro, Rosario, San Juan y La PlataLa Renga obtuvo su merecido regalo. Volvió a su casa, demostró por qué es la banda de rock más convocante del país y evidenció que todavía tiene con qué recorrer ese camino que tiene corazón.

La Renga gente

LISTA DE TEMAS

-Corazón fugitivo.

-Nómades.

-Disfrazado de amigo.

-A tu lado.

-A la Carga mi rocanrol.

-Al que he sangrado.

-San Miguel.

-Cuando vendrán.

-Circo Romano.

-El twist del pibe.

-Poder.

-Panic Show.

-Desnudo para Siempre.

-Pole.

-La balada del diablo y la muerte.

-Estalla.

-Los brazos del sol.

-Oscuro diamante.

-El rito de los corazones sangrando.

-En el baldío.

-Bien alto.

-Tripa y corazón.

-Arte infernal.

-Oportunidad oportuna.

-La razón que te demora.

-El final es en donde partí.

(BISES)

-Ser yo.

-Reíte.

-El viento que todo empuja.

-Hablando de la libertad.

Integrantes

  • Gustavo “Chizzo” Nápoli – guitarra y voz
  • Gabriel “Tete” Iglesias – bajo
  • Jorge “Tanque” Iglesias – batería
  • Manu Varela – armónica y saxo

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