ROCK MARPLATENSE

“Se perdió mucho la esencia del rock en Mar del Plata”

Desde su sala de ensayo, las declaraciones de los músicos de Dogo se alejan del libreto. Reniegan de lo establecido, se aferran a sus ideas y se plantan sin bajar la cabeza. “Nunca tuvimos un manager ni somos amigos de los dueños de los boliches. Manejamos nuestra pyme como podemos”, dejaron en claro.

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Por: Maxi Ibañez

Foto: Mara Sosti

En la búsqueda del aplomo definitivo de su actual formación y camino a un nuevo disco, Dogo no quiere pasar desapercibido en la actualidad del rock marplatense. Para ninguno de sus cuatro integrantes actuales es un dato menor que la banda se ilusione y planifique su cuarto trabajo de estudio en poco más de 13 años de vida. Tampoco que sigan manteniendo un hilo conductor entre la música que hacían al comienzo de todo y la que hoy en día los motiva a seguir juntos.

En su condición de “rock convencional” – dicho por ellos mismos –, sus declaraciones contestatarias se alejan del libreto.  Reniegan de lo establecido, se aferran a sus ideas y se plantan sin bajar la cabeza. “No estamos metidos en la moda del momento… nuestro rock es atemporal”, confiesan mano a mano con 4MROCK, en una tarde/noche de ensayo ideal para subir el volumen y pelearle a las bajas temperaturas que predominan por Mar del Plata.

Como si fuera poco, lejos de ocultar lo que piensan y sienten, enfatizan que “las condiciones de juego no son las de antes” porque a su entender “cambiaron muchas cosas. Desde los horarios hasta los lugares, la gente… tocar con la gente comiendo”. Sin titubear, Nacho– voz y guitarra – va más allá y sentencia: “Lo quiero dejar bien en claro: se perdió mucho la esencia del rock en Mar del Plata”.

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Dogo se formó en el 2004, grabó “Emerger”, “En mi tormenta” y “Salvando las distancias”, y se dio el gusto de tocar junto a La Renga, Vetamadre, Cabezones, Pez, 2 Minutos y Smitten con el correr de los años. También pasó por todos los locales marplatenses habidos por haber en la última década. Así y todo, el poder de fuego de Nacho y compañía sigue intacto para no dejarse estar.

-Nacho: Nosotros hacemos rock. Buscamos hacer canciones, transmitir una emoción a la hora de tocar. Que la gente encuentre un vínculo con la banda.  Lamentablemente, en Mar del Plata estás muy obligado a compararte con alguna banda. No lo digo de soberbio, pero no sé si tenemos una comparación.

-Fito: Ni siquiera en el plano nacional, aunque nosotros seamos una banda de rock convencional. No abundan las bandas de este estilo. Acá se le llama banda de rock a cualquier tipo de fusión y para mí no es así. Por ejemplo, una banda que hace rock y lo fusiona con candombe, es una banda más de fusión que de rock.

-Gastón: No pertenecemos a ninguna tribu. No somos rolingas, ni metaleros, ni punk. Hacemos rock y listo.

-Fito: Para el metalero somos maracas, para el rolinga somos heavy y para el punk somos lentos (más risas).

nota Dogo 3

Emerger” fue un fuerte espaldarazo en la vida de Dogo. El primer disco los llevó a abrir el show de La Renga en el Patinódromo Municipal (2005), recibir el primer premio por el jurado de la Cuarta Bienal Nacional de Arte Joven -en la categoría mejor banda de rock- y ser seleccionada como la banda de sonido para un DVD promocional de la marca Quicksilver.

En 2008 llegó “En mi tormenta” –grabado en el estudio “Una Nube” de Santa Clara del Mar-. Este disco también fue presentado en diversos escenarios de toda la Costa Atlántica y de la ciudad de Buenos Aires, teniendo la posibilidad de compartir escenario con bandas como Vetamadre, Cabezones, Pez, 2 Minutos y Smitten.

En 2012, Dogo fue seleccionada por Mario Pergolini y Vorterix para rotar con su canción “Gritando” logrando una vez más incursionar en medios nacionales.  Un año después, “Salvando las distancias” se convirtió en, hasta el momento, la última producción del grupo. Este año sueñan con el grabar el sucesor.

No pertenecemos a ninguna tribu.

No somos rolingas, ni metaleros,

ni punk. Hacemos rock y listo”.

(Gastón).

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“POR MÁS QUE VAYAS CAMBIANDO, TENÉS QUE TENER COHERENCIA” 

Dogo no es mucho más de lo que ven. Somos nosotros cuatro”, confiesa Nacho desde el centro de la sala de ensayo ubicada en avenida Independencia y San Martín. “Nunca tuvimos un manager porque no creemos en ellos. Tampoco confiamos en los cazatalentos, ni somos amigos de los dueños de los boliches. Manejamos nuestra pyme como podemos”, aporta Fito.

Que nosotros toquemos de manera espaciada es consecuencia de la realidad en la que vivimos – continúa el guitarrista –. En otro momento, no era así. En una época fuimos la banda que más tocaba en los veranos. Había más espacios, les sacamos provecho, pero los tiempos fueron cambiando y nos tuvimos que amoldar a la realidad. Pero por más que vayas cambiando, tenés que tener coherencia. Nosotros nos gestamos en la Vinoteca, como la mayoría de las bandas. También en la Mula… hasta en el Cortázar tocamos. Y tantos otros tugurios…”.

-Entonces, ¿cuáles son sus condiciones para tocar?

Fito: Siempre tratamos de expandirnos, pero buscando las condiciones acordes a las exigencias mínimas que tenemos. Si bien podemos tener ofertas para tocar en otros lados, si no nos gusta el lugar o la onda, no tocamos. También cuidamos lo artístico: que sonemos bien o la gente esté cómoda. No queremos tocar en un tugurio lleno de humedad pasándola mal. A esta altura no nos da lo mismo cualquier cosa.

-Nacho: Después de la tragedia de Cromañón todo fue cuesta arriba, sobre todo en Mar del Plata. Los boliches empezaron a cerrar, las condiciones fueron otras… lamentablemente fueron todas cosas en contra de la movida rockera.

-Monty: Se generó un vacío en los lugares de rock.

nota Dogo 6

LA NECESIDAD DE GRABAR UN NUEVO DISCO

Nacho –que de un tiempo a esta parte se colgó la viola y cerró en cuatro el número de integrantes de la banda–, explica que “Dogo siempre intenta generar cosas nuevas” y que el objetivo “es volver a sacar un disco”. ¿Las razones? Son muy simples: “Termina uno y ya queremos grabar otro. Es como una necesidad. Ahora tenemos una base importante de temas, la mayoría se gestó en esta sala, que tiene como una vibra especial, porque salieron muchas cosas acá. Tenemos muchas ganas. La banda está atravesando una especie de renovación y queremos plasmarla en el estudio”.

-¿Cómo catalogan esta nueva etapa?

Nacho: Como una nueva posibilidad. No sé si resurgir, porque tampoco estábamos muertos (risas). Enfrentar un cambio de formación… fue un desafío. Todos nos preguntábamos qué iba a pasar conmigo, tocando la guitarra y cantando.

-Gastón: Al ser un cuarteto cambió todo. Desde cómo nos paramos en el ensayo, hasta cómo ocupamos los espacios arriba del escenario el día del show. Parece una boludez, pero ahora tenemos más lugar arriba del escenario.

-Fito: Pasamos por todas las formaciones. Tocamos como trío más él (Nacho) en voz, hasta tocamos con tres guitarras. Pero ahora estamos bien.

-Nacho: Teníamos decidido no incorporar a nadie más. Ya tenemos nuestros años y nos resulta difícil encontrar a alguien que se pueda sumar al proyecto y tirar con las mismas ganas. Que entienda la responsabilidad que implica ser un Dogo. No es un hobby ni un laburo, pero sí lo tomamos con mucha seriedad.

-Fito: La responsabilidad es con nosotros mismos. Esta es la mejor manera que tenemos de expresarnos. Gracias a la música hemos generado un vínculo entre nosotros, primero a través de los instrumentos y después por lo humano. Nosotros cuatro conocemos nuestras virtudes y defectos.

“No estamos metidos en la moda del

momento… nuestro rock es atemporal”.

(Nacho)

Dogo foto 5

“APUNTA MÁS AL FORMATO CANCIÓN”

Con “Salvando las distancias”, Dogo utilizó la técnica de, en primer lugar, “desear” las canciones que  tenían en mente grabar, para luego pulirlas y sacarles lo mejor de sí. Camino al cuarto disco de la banda, sus músicos tienen pensado seguir la misma línea.

“Las canciones que elegimos, las demeamos y ganamos tiempo. Entendimos que era una manera más ágil de corregir las cosas. Como ese sistema nos gustó, y es la que más nos redituó, vamos a volver a trabajar de la misma manera. Históricamente, nosotros nos tomamos nuestro tiempo para sacar discos, sin nadie que nos apure”, explicó Fito.

En 13 años, estamos pensando en sacar nuestro cuarto disco… teniendo en cuenta que Dogo es una banda cien por ciento independiente… de Mar del Plata, no es un dato menor. Es un montón. Es un disco cada cuatro años”, afirmó Nacho.

En este contexto, Fito desliza que Dogo busca volver un poco a la esencia de los 80  – “Lanzar un single con video mientras laburamos en lo nuevo”, dixit – para que entre disco y disco no haya tanto “silencio”.  Esa seguridad todavía no es idéntica cuando de formatos – físico o virtual – se torna la discusión interna del grupo.

A mí me gusta el disco físico, pero no soy tarado, me doy cuenta que el mundo va cambiando, que se escucha más en Spotify que en CD”, confiesa Fito (42 años),  autodefiniéndose como un defensor del disco en formato físico.

Fabricar el disco físico es más de romántico que otra cosa”, afirma Monty. “En realidad somos unos románticos del rock”, aporta Gastón y estallan las risas. “Ya tenemos el título para la nota”, bromean. “Está grabado Gastón, estás al horno”, se suma 4MROCK.

-¿Hacia dónde apuntan las nuevas canciones?

-Monty: Apunta más al formato canción. Al principio, cuando éramos más jóvenes, queríamos ir al impacto, al volumen, buscábamos romperte la cabeza. Ahora, estamos pensando más en la lírica de la canción.

-Nacho: Un objetivo personal es evolucionar en las letras, en tratar  de dejar un mensaje, contar una historia.

-Fito: Estar en esta sala (Independencia y San Martín) tiene un por qué. Buscamos tener un espacio donde sintiéramos la obligación de aprovechar el tiempo. Ahora sabemos que este es nuestro horario y lo tenemos que aprovechar. Hasta ahora nos vino bárbaro, porque salieron muchas canciones.

Integrantes

  • Nacho Albano - guitarra y voz
  • Fito Rodríguez – guitarra
  • Monty Marquez – bajo
  • Gastón Pineda – batería

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