VIERNES 22/9 – 21:30 HS – CLUB DEL TEATRO

El Dúo Ay vuelve con su folk femenino y mutante

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Presentarán las canciones de su segundo disco “Dos” en el escenario de El Club del Teatro (Rivadavia 3422), el próximo 22 de septiembre a partir de las 21:30. Además, no faltarán las canciones de su primer disco, que lleva el mismo título del dúo, “Ay”. El espectáculo es a la gorra.

Vamos a tocar casi todas las canciones del segundo disco y algunas del primero. Todas reformuladas para este nuevo formato, de a dos”, indicó Mariana Vidal, cantante y también actriz y bailarina.

En el disco “Dos” fluyen nueve tracks: Bailemos, Sobra, Subterráneo, A veces, Dos, Doberman, Vamos, Ella y Sola. En todos se evidencia una fuerte reminiscencia del rock de los años ’50, un rock clásico, un ambiente de rockabilly cálido y personal, a través de letras intimistas, juego de voces y un sonido de guitarra o banjo.

Formado en 2011, en Buenos Aires, “Ay” está integrado por Mariana Vidal en voces y accesorios y Matías Magneres, en guitarras, banjo y coros.

Tras varios años de trabajar en una formación de cuatro músicos, “Ay” mutó a dúo, hecho que los llevó a redescubrir las canciones y a buscar la síntesis musical, el detalle, la sutileza y la simpleza. “Abonamos a la ley de ‘menos es más’. Apostamos a un lugar íntimo, cercano y cálido”, confiesan los músicos.

Con una suave mezcla de folk y rock, más influencias románticas, latinas y una poética sensible, “Ay” trabaja la fuerza de la canción. Cada una nace al calor de otras músicas, la de compositoras como Marisa Monte, Natalia Lafourcade, Zoe Deschanel, Lhasa de Sela y Ana Prada, en quienes Mariana se siente reflejada.

Justamente, es su voz la encargada de hacer un aporte fundamental a la sonoridad, a la textura y a la femeneidad de la música de “Ay”. Esas características los llevan a definir su música como un folk femenino y mutante. También recae en Mariana la teatralidad que aparece cada vez que realizan una nueva presentación.

“Nuestra música está unificada por las letras y por la poesía”, indicaron y reconocieron también influencias tan eclécticas como de Sandro, Los TNT, She and Him, el Club del Clan y Johnny Cash. “No tenemos prejuicio, tomamos lo que nos da ganas”, dicen sobre la inspiración de cada canción.

“Nos interesaba el sonido crudo y real de esos años, los ‘50. De todas maneras esa búsqueda es solo un motor. Entre la referencia y lo que uno puede y termina saliendo hay una brecha insalvable”, dice Mariana. “Nos compramos un banjo en parte para explorar ese espíritu”.

En la dinámica de la banda, Mariana es la encargada de plantear la letra, la melodía y la armonía básica. Matías se encarga de trabajar los aspectos musicales en profundidad, hasta que aparece la identidad de cada canción.

Las letras suelen ser muy autorreferenciales y en primera persona. Nacen de lo cotidiano. De cosas muy personales. En general bastante femeninas y siempre muy humanas. El segundo disco habla mucho de nosotros dos, desde mi mirada, pues soy quien las escribe. Y de mis vaivenes internos, de lo que voy atravesando. Que no es nada extraordinario. Es común, es universal”, amplifica ella.