ENTREVISTA

“El power trío es una formación que me encanta”

Mientras da los primeros pasos con Cicuta, su nuevo proyecto, Nico Contino habló con 4MROCK sobre sus días en Buenos Aires, sus influencias musicales y lo que se viene en esta nueva etapa.

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Por: Leo Llona

Foto: Mara Sosti

Nico Contino es uno de los violeros que supieron moverse dentro de la movida del rock y el blues local alimentándola desde adentro y haciéndola cada vez más fuerte. La banda que lideraba en Mar del Plata se llamaba Lobos del Asfalto y fue una de las tantas formaciones que recorrieron nuestros escenarios pisando al mango la distorsión.

Hoy, instalado en Buenos Aires, encara su nuevo proyecto con una formación de power trío junto a Marcelo Ramos en batería y Ezequiel Ayas en bajo. Se presentaron por primera vez el 24 de noviembre en el Jumpin Flash Rock Fest que se hizo en Che yo te avisé (Flores) desplegando algunas composiciones nuevas y temas que él ya traía en el tintero de épocas anteriores.

“Me llevó todo este año encontrar
lo músicos que tengo hoy”.

-¿Cómo nace Cicuta?

-Después de la disolución de Lobos del Asfalto me fui a Buenos Aires a probar suerte y ver qué onda allá. Estuve medio año viendo cómo era la movida del under, me metí en el circuito y a partir de ahí empecé a buscar músicos. Me llevó todo este año encontrar lo músicos que tengo hoy. Fue un proceso muy tranquilo, no me apuré ni nada, fui buscando amigos, preguntando y metiéndome. En este caso la paciencia me jugó a favor, uno a veces se pone ansioso y por ahí se equivoca o se junta con una persona que no es la indicada, pero en este caso empezamos a ensayar y tuvimos química de una. Nos pusimos una fecha como para presionarnos a nosotros mismos y ensayar, y la verdad que llegamos bien. A las corridas, pero llegamos (risas).

Además de sus años en Lobos del Asfalto, Nico acumula sobre la espalda una larga experiencia como violero y compositor. Algunos de los temas que interpretan en la actualidad vienen de larga data, y cuenta que suele sorprenderse cuando encuentra en cuadernos viejos aquellas canciones que escribía cuando era pibe.

“En el caso de Cicuta alguno de los temas que hacemos eran míos, habían quedado en el tintero de la etapa anterior y los volví a agarrar”, contó. “Lo consulté con los chicos y no tenían drama, así que ahora forman parte del repertorio que tenemos también. Los músicos se adaptaron bastante porque de movida es un proyecto mío, me largué a buscar bajista y batero y les iba contando che, tengo estos temas y eso. Ya estaban avisados de alguna manera (risas)”, agregó.

El power trío es un estándar

muy libre que te permite hacer

lo que quieras con mucha potencia”.

 -¿Cómo fue ese primer ensayo en el que se encontraron los tres?

-Fue cerca de 9 de Julio y Corrientes, en una sala que era un desastre (risas). Pero fue tanto lo que le pusimos que al final salió un tema, empezó y terminó de corrido completo. No lo podíamos creer, eso fue lo que nos entusiasmó también para empezar a ensayar con todo y meterle. A mí el power trío es una formación que me encanta, es un estándar muy libre que te permite hacer lo que quieras con mucha potencia. Me encantaría en algún momento sumar otras cosas, pero el trío me encanta, es otra cosa, tiene más fuerza.

Como la mayoría de los guitarristas de Argentina, Nico empezó con el instrumento de muy chico tocando temas de folclore. Tuvo su infancia en La Plata y fue a los 6 años que recibió su primera guitarra criolla y arrancó a aprender jugando. “Me volví loco, de a poco fui aprendiendo siempre de manera autodidacta, no fui a profesores. Eso creo que me sirvió mucho también como experiencia para mí mismo para empezar a componer y largarme con eso”, recordó.

“Siempre en mis formaciones
voy a meter algún blues”.

“SI HOY TOCO ROCK ES GRACIAS A SKAY”

La Plata, como cuna de Los Redondos, fue una influencia inevitable a la hora de empezar a escuchar las primeras canciones de rock y meterse en el mundo de las violas eléctricas y la distorsión. Skay Beilinson fue una de los guitarristas que lo marcaron a fuego y fue precisamente por él que decidió tocar rocanrol.

“De chico curtí mucho Los Redondos y si hoy toco rock es gracias a Skay, después de más grande curtí al Carpo de una y los clásicos: Jimmy Page, Hendrix, Stevie Ray Vaughan a pleno, ZZ Top… también me voy mucho para el lado del blues, siempre en mis formaciones voy a meter algún blues. Es un género que me encanta y no quiero que muera, para mí es parte del rock, está todo hermanado ahí”, contó Nico mientras del cuello le cuelga una púa que dice Pappo’s Blues.

-¿Cuáles son los planes para la banda de cara a la temporada?

-Ahora estamos gestionando para tocar en Mar del Plata en el verano, lo están arreglando entre mi manager y una productora de acá. Alejandro Méndez es mi manager, nos conocimos acá en una zapada en un cumpleaños, pegamos onda y cuando me fui para Buenos Aires terminó siendo mi manager allá. Está buenísimo porque se encarga un poco de toda la parte de producción y eso y la verdad que para mí es un alivio. Él consigue las fechas y todo eso. Seguramente va a ser los primeros días de febrero, va a ser una fecha con El Conventillo y El Grito (La llama del rock).


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