COBERTURA

El Plan de la Mariposa trajo su trance bailable a Mar del Plata

La banda de los hermanos Andersen presentó Devorando Intensidad en un doble ritual con entradas agotadas en Casa Rock. 4MROCK dijo presente en la segunda fecha, que estuvo cargada de energía, fuerza y emotividad. 

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Por: Leo Llona

Foto: Mara Sosti

El Plan de la Mariposa se presentó en Mar del Plata el viernes 27 y sábado 28 de octubre en lo que fue la presentación oficial de Devorando Intensidad, su más reciente laburo de estudio. Fueron dos noches de localidades agotadas, en las que la banda interpretó dos listas diferentes e hizo un recorrido por algunas de los temas del último disco y clásicos de todas las épocas.

Hombre Pie abrió el escenario de la calle Córdoba a eso de las 21, empezando a poner a tono a los presentes y recibiendo como en su casa a quienes iban llegando. La banda de Joaquín Stanzione, Stefano Gandolfi y Maxi Castro Szlinger tocó durante casi una hora poniéndole a la noche su cuota de rock camaleónico local.

Alrededor de las diez y media apareció la loba en escena. El lugar de tiñó se luces azules y violetas, la música empezó a salir por los parlantes y ella, siempre sabia y protectora, arrancó su baile de sanación.

“Dejala correr que solita te lleva,
te lleva a crecer en el vaivén de la marea”.

(La vida cura)

El primer tema de la lista fue “La vida cura”, una de las composiciones que forma parte de Devorando Intensidad. Después vino “Viajo con el sol” (de Trance Habitante) y “Abrime los ojos”.

Una chica con una remera que decía “El Plan cura” ganó el centro del pogo y se formó un círculo alrededor como enmarcando la frase en medio de tanto carnaval. “La lanza de mi fe”, el tema que cantan junto al Cebolla de La Vela Puerca en Danza de Antalgia, empezó a sonar al palo. Después vino “La cobardía” y todo el mundo se volvió loco.

Desde hace años que El Plan de la Mariposa suena cada vez mejor. Ensamblan cada instrumento en su punto justo y le dan a los temas una armonía que los hace distintos entre sí pero manteniendo siempre el sello inconfundible de la banda.

“Súbete al tren de la libertad,
sé la nieve que va al río y luego al mar”.

(Libertad – Kase O)

No hay nada librado al azar: Máximo va y viene entre las teclas y el acordeón, Santiago deja el violín cada tanto para colgarse una Telecaster, Camila y Sebastián bailan, cantan y se mueven en cada tema, mientras que el bajo de Andrés y la bata de Julián llevan a la banda como una locomotora arriba de una vía. La viola de Valentín es filosa y versátil, mete acordes, armonías, arpegios y distorsión, al tiempo en que intercala bases melódicas con tonos quintos al palo.

Cuando llegó el turno de “Libertad”, la versión del tema de Kase-O que difundieron hace años por YouTube tocando en el Park Güell de Barcelona, Santiago se acercó al micrófono y abrió la canción pronunciando libertad.

Después vinieron “Braian”, “Cruz del sur”, “Cómo decir que no” y “El Riesgo”, cuatro temas que pusieron al público a cantar desde la primera estrofa hasta la última. El lugar se puso a varios centímetros del suelo cuando Jagger salió a surfearse la noche y empezaron las estrofas del agite: “Iba tirando unos pasos por calle Mantra y Sudor, despejando la garganta de tanto alarido, estoy quedando sin voz”.

“Somos viento fuerte que viene del mar,
ráfagas de flechas que apuntan
hacia el mismo lugar”.

(Entrañas)

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando la banda dejó los micrófonos, los cables y los enchufes y se acercó al borde del escenario para hacer una versión acústica de “Entrañas“. Guitarra acústica, acordeón, violín y cajón sonaron al aire y todos juntos cantaron la canción. El público fue respetuoso, no hubo gritos ni nada que interrumpa la música, solo voces emocionadas que acompañaron a El Plan formando una única voz.

Ese fue el momento previo a los bises. Después de la última nota de “Entrañas” saludaron y se fueron atrás del escenario por unos minutos. Cuando volvieron hicieron cuatro temas que fueron cachetazos de potencia y arenga. “Mar argentino” y “Fachanga” dieron comienzo al final.

Después Andrés Nör metió una intro de bajo demoledora y le dio paso a “Te quiero”, un tema que invita a bailar, saltar y cantar entre cortes instrumentales y compases de música medieval sonando al taco.

“Aprendo a surcar la ilusión dando
fuertes latigazos al caballo en el que voy”.

(Romance con el desapego)

Como siempre, los shows de El Plan de la Mariposa son una fiesta de energía, música y sanación, y la noche del sábado no fue la excepción. Cerraron la lista con “Romance con el desapego“, el tema que se convirtió en una de las puntas de flecha de Danza de Antalgia.

Rondaba la una menos cuarto de la mañana del domingo cuando sonaron las últimas notas y el Plan se despidió de Mar del Plata. Los abanderados del rock libre se abrazaron en el escenario y saludaron agradeciendo por la onda y el amor, y se fueron dejando a todo el mundo viajado en un trance bailable.


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