ENTREVISTA

“Tenía muchas ganas de componer y salir a tocar rock”

Un recorrido por la vida y obra de Fernando “Tira” Arseni, uno de los bajistas de la primera guardia del rock y el blues marplatense. De los primeros festivales al aire libre, la “condena social” por usar pelo largo en los 70 y 80, hasta su nuevo proyecto musical.

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Por: Leo Llona

Foto: Mara Sosti

Con más de 40 años de trayectoria musical, Fernando “Tira” Arseni es uno de los bajistas de la primera guardia del rock y el blues marplatense que se mantiene en el circuito con sus proyectos. Pasando por Némesis, Patagonia, Arsénico, Boff y Los Repuestos hasta llegar a Sucio y Desprolijo, el tributo a Pappo que lleva adelante desde 2005.

Arseni Special es su nuevo proyecto, una banda con orígenes rockeros y tendencias al rhythm and blues, blues y hard rock. Tiene la clásica formación de rock, llevada adelante por las violas de Diego Crego y Roly Di Mario, con la base de la batería de Mario Pasculli y el bajo de quien hoy es el protagonista de la historia de 4MROCK.

“Esto es un proyecto que tenía reservado desde hace ya unos cuantos años, el hecho de volver a hacer una proyección con una banda de temas propios lo tenía en el tintero. Tenía muchas ganas de componer y salir a tocar rock”, explicó el bajista ante 4MROCK. “Hace 13 años que tengo el tributo a Pappo, Sucio y Desprolijo, entonces por una razón o por otra siempre fui postergando todo esto”, agregó de cara al show de este viernes a las 21:30 en la Sala Melany.

“Es un buen momento para
lanzarnos con un proyecto así”.

(Tira Arseni)

-¿Cómo se gestó el proyecto?

-Tira: Pensando en la posibilidad de hacer lo de Arseni Special empecé a sacar material que tenía guardado de hace años, a buscar músicos y conectar con amigos y eso. Me puse a escribir cosas nuevas y a revisar lo viejo para darle por ahí una vuelta más o actualizarlo a lo que me gusta hacer ahora y demás. Algo importante para mí era buscar los músicos entre comillas adecuados, más que nada por la onda personal, es complicado armar un grupo de gente y nosotros somos personas que hace muchos años que estamos tocando. Me comuniqué con Dieguito y empezamos a laburar, de a poco se integró Marito Pasculli y laburamos en formato básicamente de trío empezando a armar el material. Después llegó Roly y quedó la formación que tenemos ahora. Hace muchos años que vengo tocando y haciendo cosas, pero el Arseni Special es otra cosa, por eso arrancamos en un teatro, por eso hacemos composiciones nuestras, los músicos arreglan los temas, ponen lo suyo, se aceptan ideas. Hay una experiencia de trabajo, es un buen momento para lanzarnos con un proyecto así.

Arseni Special es una banda formada por músicos de trayectoria y gran nivel musical. Va y viene entre géneros que son hermanos pero distintos, como el blues, el rock y el hard rock. “Como abarca varios estilos, le dedicamos mucho tiempo a buscarle calidad”, explicó Diego Crego. “Que el blues suene a blues, el rock suene a rock y demás. Buscamos calidad sonora y que cada género suene como tiene sonar”.

-A la hora de componer los temas, ¿arrancan por la parte instrumental y después le ponen letra, o cómo manejan ese proceso?

-Tira: Hay un par de canciones que surgieron en el mismo ensayo, en donde uno va zapando y buscando. Hay un tema en el que uno de ellos tenía compuesta la parte de música y fue arreglado entre todos. Yo le hice una letra y Mario le metió unos arreglos, lo vamos trabajando así. Otras veces por ahí traés el tema armado y de repente también está bueno, a mí particularmente me gusta que los músicos pongan lo suyo. Traigo la canción y entonces se va armando. Personalmente hago primero la música y después hago la letra según lo que me sugiera la música.

“Mar del Plata siempre fue un imán
hacia el que venían muchos músicos”.

(Tira Arseni)

En las décadas de los 60 y los 70, el rock en español todavía no había tenido su explosión y solamente unos pocos en Buenos Aires tenían acceso a lugares como La Cueva para escuchar en vivo a Los Gatos, Tanguito y compañía. Las primeras bandas y solitas empezaban a surgir y el material que podía encontrarse en Mar del Plata era todavía muy poco.

Por suerte, los discos y revistas que había circulaban de mano en mano entre los más rockeros y en algunas casas empezaban a reunirse los amigos alrededor de un tocadiscos a escuchar los primeros riffs de Pappo o las primeras bases de Alejandro Medina. “Fuimos creciendo con eso, y bueno, así quedamos (risas). Nosotros mamamos esa de jovenzuelos, era lo que escuchábamos y lo que sentíamos”, explicó Roly Di Mario, violero de la banda.

Carlos Santana en Woodstock (1969).

-¿Se acuerdan cuáles fueron los primeros rock and rolles que escucharon?

-Roly: Algo que no me olvido nunca es que, por cuestiones no relacionadas a la música, escuché el primer disco triple de Woodstock. Salió de inmediato después del festival y me llegó por medio del hijo de una familia amiga que estuvo en un intercambio colegial en Estados Unidos en el ’69. No llegó a Woodstock porque se trabó en la ruta y no pudieron llegar al campo en el que se hacía, pero cuando vino se trajo información y el disco. Volvió de allá seis o siete meses después y ya estaba el vinilo editado. Yo lo escuché y no entendía absolutamente nada, era todo una cosa nueva…

-Ahí vinieron Santana, Hendrix, Joe Cocker, Janis Joplin…

-Roly: ¡Rock percusivo! Era una cosa de locos, escuchabas el sonido del rock, la viola sonando fuerte y unas percusiones africanas ahí atrás que no entendías nada de lo que era. Y lo escuchábamos y nos volvíamos locos porque era lo que se venía. Ahí nos fue llegando la información y el material.

Némesis fue una banda que apareció en la escena artística marplatense allá por la década de 1970, años en los que recién empezaba a llegar material sobre rock y blues a la ciudad. Varios de los músicos del Arseni Special empezaban, por aquellos años, a tener sus acercamientos al género y a dar sus primeros pasos musicales.

-Fueron de los primeros músicos que marcaron su huella en el rock de la ciudad, ¿sabían para dónde tenía que ir la cosa o se manejaban por intuición?

-Tira: Uno va creciendo, tocando, armando las cosas, teniendo proyecciones. Lo que pasaba con Némesis y un par de cosas que yo estaba haciendo, conocer a Pappo, tener una amistad con él, conocer también a otros músicos también del palo. Todas esas cosas hacen que te vayas enganchando y te vas metiendo en el circuito de la música. Mar del Plata siempre fue un imán hacia el que venían muchos músicos y bandas de afuera, y estando en el circuito a la larga te vas enterando, te van conociendo y vas compartiendo lugares y escenarios con otras personas que también están en la movida. Todo eso te va nutriendo de lo que hagas, en nuestro caso el rock, el blues y el hard rock.

-¿Cómo era vivir y tocar rock en Mar del Plata en esos años?

-Roly: En los 60 y 70 lo que hacíamos principalmente eran covers en las fiestas, carnavales, clubes. Yo me crié tocando en el club Quilmes, el club Asturiano, compartiendo escenario con otras bandas y artistas. Pero era todo más bailable, el rock todavía no tenía una movida importante propia. Se hacían cosas más beat. En ese momento vos tocabas una cosa pero te gustaba escuchar otra, la sangre te llevaba al rock y al blues. Era algo visceral. Escuchábamos lo poco que podíamos recibir de afuera, hubo una época en que estábamos incomunicados directamente. No había discos, gráfica, audio. Lo poco que escuchabas de afuera era lo que traía la gente, discos, vinilos, material, revistas. Cosas que las traían amigos para ellos y te prestaban y te decían “escuchá esto, escuchá aquello”.

-Tira: Cuando todo esto arranca no estaba la forma de trabajar que hay ahora, como decía Roly. Ahora se labura de otra manera, te sentás en la computadora y tenés todo a disposición, tenés el material, tenés lo que quieras del género que quieras. Podés investigar qué se está haciendo afuera, antes vos sacabas los temas con los discos que tenías. Yo escuchaba mucho Deep Purple, Led Zeppelin y toda esa onda. Con mis amigos gastábamos los discos, se gastaban los surcos de tanto escucharlos, había que comprarlos de vuelta porque los hacíamos bolsa. Empezaban a saltar y se iban rompiendo, entonces los tirábamos a la mierda y lo comprábamos de nuevo entre un par de amigos y nos lo íbamos pasando. Era todo muy distinto.

“No era fácil decir lo que uno quería
y hacer sus propias canciones”.

(Tira Arseni) 

MAR DEL PLATA EN DÍAS DE DICTADURA

El 24 de marzo de 1976 Argentina se enteraba que la junta militar había tomado el control del país. Los años posteriores, hasta 1983, estuvieron teñidos de sangre, censura, botas, fusiles e incertidumbre.

Mientras miles de jóvenes desaparecían en todo el país, el tono verde y gris de la época ponía camiones en la puerta de los bares, conciertos y universidades  y levantaba a palazos a músicos, estudiantes y jóvenes del público.

En esos años ser joven era peligroso y se ponía mirada de sospecha sobre cualquier tipo que anduviese con el pelo largo. Llevar una guitarra abajo del brazo o caminar por la calle con ropas que no encajasen dentro de lo aprobado por la Junta Militar era casi una certeza de interrogatorio.

Por esos años Raúl Porchetto escribió: “Todo lo que hagas, pibe, no es bueno / Hoy ser joven no tiene perdón” (Metegol, 1980), una canción que cuenta sin rodeos lo que se vivía en el momento.

-¿Cuál era el lugar de los jóvenes y los músicos de rock en esos años?

-Tira: Cuando empezamos en los 70 era totalmente distinto. La realidad es que en Mar del Plata lo que vino muy bien a la movida del rock propio y la música propia en general fue, en el año 81, el primer festival que hubo al aire libre. El Festival de la Juventud. Ahí se hizo un quiebre, estábamos en los últimos años de la dictadura y era complicado tocar temas tuyos en determinados lugares. Por supuesto que había gente que escribía comprometidamente y otros que no tanto, era heavy el tema. No era fácil decir lo que uno quería y hacer sus propias canciones. Te agarraban con el pelo largo e ibas en cana. Yo iba en cana siempre (risas), te levantaban por averiguación de antecedentes y adentro.

-Roly: Era complicado tener el pelo largo, pero bueno, la peleamos, haciendo malabares pero la peleamos. Era la imagen, la onda, todo. Te llevaban en cana solamente por estar vestido de una determinada manera o tener el pelo un poco más largo de los hombros, para ellos eras transgresor para la política que había.

-Tira: Yo laburaba en una casa de música en la calle Rivadavia y a veces no podía ir a laburar porque me levantaba la cana en el centro y me tenía que ir a buscar mi viejo al otro día. Uno no era un delincuente, pero igual a veces se pudría y dependiendo del amigo con quien andabas por ahí la ligabas un poquito. Usabas pelo largo y en la calle no era solo la policía o los milicos, también la gente te decía puto, zurdo o lo que fuera. Pero bueno, el pelo crecía y nosotros andábamos así (risas).

-¿Y el Festival de la Juventud ayudó a que se aceptara un poco más a la movida del rock?

-Tira: En ese festival se le empezó a dar espacio y difusión a la música propia. Las únicas bandas que participaban eran las que hacían sus temas. En ese momento no eran tantas las bandas que hicieran eso, éramos cinco o seis y muchos solistas. El festival se fue haciendo año tras año y empezaron a surgir más bandas y pasamos de tocar para mil o dos mil personas a unas 15 o 20 personas en la costa, por donde está el Torreón y todo eso, eso fue lo que pasó en las últimas ediciones. Creció mucho. Ahora por suerte se armó nuevamente el Cultura Rock y es muy importante porque, como todo evento popular al aire libre, le da visibilidad a las bandas. Todos los músicos son bienvenidos, así que tienen mayor difusión de la que podés llegar a tener tocando solo para 50 o 100 personas. El evento popular al aire libre es el evento en el que todos los músicos son bienvenidos. Porque es la mayor difusión que vos podés llegar a tener, porque esos festivales convocan mucha gente, entonces vos no vas a estar tocando seguramente para 100 personas, entonces la mejor forma que las de más personas te escuchen y sepas lo que hacés.

Este viernes hay una cita obligada con el rock y el blues de la vieja escuela. El Arseni Special se sube a los escenarios y prende los motores en una noche que se espera cargada de volumen, calidad y tracción a sangre.